miércoles, 16 de abril de 2008

¿Qué es ser de izquierda o de derecha?

El presente post surge a manera de reflexión por lo ocurrido el jueves en el campus universitario. El plantón por el plato Básico que se habia convocado con unos dias de anticipación me llamó la atención analizar por representar un hecho que bien podría ser juzgado como una actitud de izquierda o rebelde. Para esto quisiera dejar en claro que, tal como lo sostiene Glynn, estas expresiones parten de mi propia visión del mundo y de los estereotipos con los cuales todas las personas clasificamos lo que observamos.
Mientras formaba parte de la realizacion de este evento me daba cuenta de que no todas las personas estaban de acuerdo con la medida. Aun cuando estas eran un número reducido, era posible contar alumnos que no estaban tan descontentos con el servicio que se daba en las diferentes cafeterias de la universidad. Ver esto me cuestionò un poco sobre la "legitimadad" de este acto, aun si una gran mayoria estaba a favor de hacer conocer su insatisfaccion a las autoridades sobre la comida en las cafeterias. He de confesar que al inicio veia casi desde lejos la posibilidad de que un evento así tuviera todo el éxito que tuvo precisamente, creo yo, porque no me terminaba de "comprar" el pleito por completo. Pensaba como podría ser etiquetada si es que era parte de esto ¿de izquierda quizás por pedir algo a la universidad, que en este caso representaria el sistema, y salir con pancartas por el Tontódromo gritando arengas y más aun si el sindicato de trabajadores de la universidad también era parte de la movilización? Fue entonces cuando empecé a preguntarme qué es ser de izquierda y si participar en movilizaciones como esta te hacen serlo.
Lo primero que empece a analizar era mi situacion respecto del servicio de cafeterias. En primer lugar me reconoci como cliente muy frecuente de las cafeterias de la universidad, ya que 5 de los 6 dias que vengo a la PUCP como en una de las cafeterias del campus. En segundo lugar evalué como me sentia respecto del servicio que recibía y me di cuenta que no estaba contenta en absoluta con lo que recibía como usuaria del servicio, porque de una manera u otra terminaba sufriendo los problemas que se enunciaron en el plantón: colas larguisimas, platos básicos insuficientes, poca comida (y no siempre muy higienicamente preparada, lo digo porque una vez encontré una piedra en mi almuerzo) y un servicio deficiente en general. En tercer lugar me pregunté sobre que es loque se habia hecho para tratar de resolver este problema. Felizmente como alumna REA tuve acceso a informacion suficiente como para saber que se habia agotado cuanto medio se tuvo a disposicion para hallarle una solucion en las respectivas instancias de la unviersidad. Entonces, esta pregunta ya se caia de madura ¿participaria en la movilizacion o no? La respuesta era obvia, lo haría.
Aunque alguno de mis amig@s pudo haber pensado que era parte de ello porque era representante estudiantil, se que lo hice tambien como alumna directamente afectada. Y es por eso me compraba el pleito completo.
Si eso hubiera sucedido en un ámbito nacional (yo creo que el la PUCP, salvando las diferencias, es como un Perú chiquito) quizas hasta fuerzas de represión hubiera habido, o quizas hubieran llevado presos a algunos manifestantes y aparentemente, de acuerdo con lo que comunmente se ve en la tele, eso les pasa a lo que so calificados como "de izquierda". Entonces, quisiera preguntarle a quien esta leyendo estas líneas ¿Qué es ser de izquierda? ¿Qué es ser de derecha? ¿dichos conceptos implican tambien lo positivo y lo negativo respectivamente o viceversa? Quisiera saber sus opiniones.

1 comentario:

J. dijo...

Estimada Kimberly,

Como bien mencionas el tema del plato básico, este es un hecho que nos afecta día a día. No solo porque el precio en cuestión es un abuso para la cantidad y calidad de comida que se nos proporciona para sobrevivir en nuestra actividad académica (una de las comidas que debería ser la más importante del día, en este caso el almuerzo).

Yo, al menos, me siento afectada, ya que como consumidora adrede del plato básico en las distintas cafeterías de nuestra universidad, noto que no hay modo de solucionar directamente este problema, salvo que te pongas fuerte y bravo para reclamar (para lo cual tendrías que armar un plantón similar al caso de Arte).

Por otro lado, surge esa gran incógnita a la que haces referencia cuando cuestionas que ese ser de izquierda hoy en nuestro país. Y la verdad es que siempre se liga a toda aquella persona que va en contra del sistema como rebelde, es decir como izquierdista.

Pero, muy fuera de todo ese asunto, yo opino que no es necesario adoptar una postura ideológica, ni pertenecer a determinado género de sexo o tener cierta edad, etc., pues simplemente es un derecho justo exigir un mejor trato y calidad de vida como seres humanos que somos; y me gustaría, a manera de conclusión citarte una de las tantas frases de las pancartas del plantón: "No somos clientes, SOMOS ESTUDIANTES".

¿Hasta cuando dejaremos de lado nuestras diferencias (seas una persona de izquierda o de derecha) para reclamar un servicio por el cual no estamos contentos o al menos sabemos que puede mejorar? ¿Hasta que punto o límite necesitamos llegar para que las autoridades concilien con los alumnos sobre sus inquietudes o molestias?

Es cierto, nuestra realidad es distinta, ya que pertenecemos a una universidad privada (casi empresa), ¿Te imaginas la misma situación en una universidad estatal? Asumo(o tal vez me estoy equivocando) que en esas circunstancias la situación podría tornarse más violenta pero efectiva para que se pueda ganar esa lucha de reclamo; pero lo nuestro, en realidad fue una caricia a las autoridades; ojo, con esto no quiero decir que tengamos que utilizar la violencia para solucionar cualquiera problema, a lo que voy es que las personas deberían tomar más importancia a la política de su universidad e involucrase en ella a conciencia dependiendo de los distintos tipos de interés que tengan.

Yo no soy ni de izquierda ni de derecha, tan solo soy una persona que reclama y exige un mejor trato. El plantón fue un éxito y eso me alegra, porque siento que aun existen personas que viven y creen en sus ideales.

C.V.M